lunes, 9 de noviembre de 2009

Apagones: Electricidad y operaciones mineras productivas en el Ecuador

Imprimir


Autor: Vicente Encalada


Los centros de actividad pequeña minera están servidos por la red nacional interconectada y las cinco operaciones principales de una mina de pequeña escala, funcionan en base de corriente eléctrica proveniente de este sistema, así la remoción o extracción depende de compresores eléctricos, el transporte de locomotoras con baterías de recarga eléctrica, la ventilación de extractores y sopladores eléctricos, el desagüe usa bombeo eléctrico y naturalmente la iluminación, las lámparas de carburo solo han quedado para el encendido de mechas.


El beneficio de mineral, incluyendo chancado, molienda, clasificación, concentración, espesamiento y agitación de pulpas hasta transporte de arenas y relaves, depende de motores eléctricos de entre 5 HP a 80 HP (3,75 a 60 kilovatios).


Los apagones por el racionamiento, silencian los campamentos mineros y en los turnos de la noche se aplana la realidad a las tinieblas silenciosas. No se acaba el mundo…, se para la producción, se bajan “breakers” esperando la reconexión, se quedo la novelita a medio cuadro, la vida ermitaña no se derrumba como muestran los noticieros del día siguiente sobre los desconciertos de la ciudad, ni pensar de culpar al Presidente, no por la coincidencia de que en estas fechas se promulgó las normativas para la minería y la apertura favorable al sector, simplemente porque la pequeña minería se “ha hecho a sí misma”, resolviendo los problemas de tecnología con increíbles ingenios, ha construido infraestructura de accesos y llevado la red interconectada a los frentes mineros a su costo (la peña paga).




Los mineros son únicos, son “mucho”….NO!. Son los mismos ecuatorianos que para sobrevivir han abandonado la red ideológica de la dependencia, solo esperan a las autoridades para brindarles hospitalidad. Han aprendido ha “confiar en sus propios esfuerzos”, están liberados del temor urbano que ha llevado a las clases medias y pobres de la ciudad a depender de los presupuestos gubernamentales y los negocios privados. Los mineros están liberados del clientelismo político que a gotas entrega diferentes formas de ayuda, sembrando la esperanza de cambio desde arriba.




El trabajo minero movido de modo continuo con la energía estable del sistema interconectado facilita la actividad a tal punto de haber establecido una nueva ligazón de dependencia bloqueadora del uso de las energías hidráulica, eólica y solar, ofrecida por el peculiar relieve de las zonas mineras.


El distrito minero de Portovelo y Zaruma era activado por la energía hidroeléctrica de las centrales del Rio Amarillo y El Pache, abandonadas en la década del ochenta por los planes de INECEL, que no intentó mantener menos aun ampliar la capacidad de generación. Esta misma política empujó al abandono de la generación hidráulica en Piñas, inclusive a la destrucción de las mini centrales de Limón Indanza, Méndez, Sucua, Macas, y otras de la zona amazónica, construidas con gran esfuerzo y escasas herramientas por las misiones religiosas, la llegada de la accesibilidad vial no amplió la posibilidad de mejorar estos proyectos de generación de bajo costo y menos contaminantes, ofreció facilidades para que los técnicos de oficina llegaran con grandes camiones a instalar sus fuentes fijas de contaminación de maquinas para quemar diesel y producir la moderna termoelectricidad.


La dependencia ideológica de la tecnocracia lleva sutilmente a la copia e imitación, la década del setenta era la época de los grandes proyectos, el Ecuador tenía que seguir por el mismo riel, abundaron los mega proyectos de un INECEL que murió entre papeles, además sepultado por los dueños del país que descubrieron el gran negocio de la escases producida por el estiaje de verano, cubierta muy lucrativamente por las barcazas del Guayas.


El gran potencial hidroeléctrico del país se ha transformado en un mito al igual que el potencial minero. Los multiples potenciales impiden encontrar la punta de la hebra para desatar el ovillo y abrir el telón a nuevos horizontes?


Ahora los editorialistas y presentadores de periódicos, radios y televisión culpan al gobierno y el gobierno al pasado, los más innovadores invocan a la antesala del anunciado cambio climático, las lluvias aplacarán los malestares, si no llueve ¿mineritos que podrán hacer?
Ponce Enríquez, 08 de noviembre de 2009.

No hay comentarios:

Publicar un comentario