Documento de trabajo
La exploración del territorio nacional en forma sistemática y planificada se inicia en 1962, con la creación del Servicio Nacional de Geología. Durante cuatro décadas, los profesionales ecuatorianos con la cooperación inicial de los geólogos de Naciones Unidas y luego de las misiones geológicas de Inglaterra, España, Bélgica, Alemania y Japón, realizamos el levantamiento de más del 75% del mapa geológico nacional a escala 1:100.000, así como la exploración básica y en parte detallada en 26 proyectos mineros distribuidos en diferentes provincias del país. Estos proyectos en la actualidad, forman parte del patrimonio de la Empresa Nacional Minera, pues fueron restituidos al Estado ecuatoriano, mediante la aprobación de la actual Ley de Minería.
La exploración del territorio nacional en forma sistemática y planificada se inicia en 1962, con la creación del Servicio Nacional de Geología. Durante cuatro décadas, los profesionales ecuatorianos con la cooperación inicial de los geólogos de Naciones Unidas y luego de las misiones geológicas de Inglaterra, España, Bélgica, Alemania y Japón, realizamos el levantamiento de más del 75% del mapa geológico nacional a escala 1:100.000, así como la exploración básica y en parte detallada en 26 proyectos mineros distribuidos en diferentes provincias del país. Estos proyectos en la actualidad, forman parte del patrimonio de la Empresa Nacional Minera, pues fueron restituidos al Estado ecuatoriano, mediante la aprobación de la actual Ley de Minería.
Así mismo en las dos últimas décadas, algunas compañías extranjeras, principalmente canadienses, han hecho grandes inversiones en la prospección y exploración de yacimientos auríferos, polimetálicos y de cobre-molibdeno en la región Austral del país y en la zona Subandina. Los resultados obtenidos con el descubrimiento de nuevos cinturones de oro-plata y de cobre-molibdeno (genéticamente relacionados a un arco volcánico continental de edad Jurasica), son conocidos mundialmente. Los yacimientos más importantes se localizan en la región sur oriental del país, en las provincias de Zamora Chinchipe y Morona Santiago.
Los estudios de exploración realizados hasta ahora, demuestran que el Ecuador cuenta con una importante existencia, cuantificada de minerales metálicos: 30 millones de onzas de oro, 40 millones de onzas de plata, 30 mil millones de libras de cobre, cantidades importantes de molibdeno, reales expectativas en minerales de plomo y zinc. Sobre esta base de minerales metálicos existentes en el país, es necesario impulsar una política orientada a producir metales hasta la etapa de refinación.
-En los contratos de explotación que se firmen, el Estado ecuatoriano debe exigir a las compañías nacionales y extranjeras, que la participación que le corresponda, sea entregada en forma de lingotes de oro, plata, cobre y molibdeno- con el objeto de facilitar su empleo en diferentes ramos de la industria y darles un mayor valor agregado.
EXPLOTACION IRRACIONAL DE LOS RECURSOS NO RENOVABLES
En el territorio nacional hasta ahora, solo se ha explorado y explotado lo que les ha interesado a las compañías extranjeras: nuestro petróleo, oro, plata, cobre, antimonio, piedra pómez, etc., materias primas que se han exportado en forma bruta, sin ningún valor agregado.
Sin embargo, lo más grave es que ha pesar de tratarse de recursos no renovables, las compañías extranjeras explotaron esos recursos en forma voraz e irracional, por lo que grandes reservas de minerales e hidrocarburos se perdieron en el subsuelo o fueron arrojadas a los ríos, a la atmósfera y a las escombreras.
El distrito minero de Portovelo-Zaruma, fue durante 53 años 1900-1953, el distrito aurífero más importante de Sudamérica (también lo fue durante la Colonia). Inicialmente fue la Great Zaruma Gold Mining y luego la South American Development Company SADCO, las dos compañías extranjeras que durante ese tiempo, explotaron en las minas de Portovelo exclusivamente el oro y excepcionalmente la plata, mientras que otros elementos asociados como el cobre, plomo, zinc, cadmio, indio y germanio eran arrojados a las escombreras o a las márgenes del río Amarillo que corre frente a la población.
Así mismo, cuando se revisan los mapas de los trabajos subterráneos, o se recorre las galerías de las minas, se comprueba que las transnacionales explotaron solo el mineral con alto contenido de oro; por este motivo 160 mil toneladas de mineral con altos contenidos de oro se perdieron en el subsuelo. De igual manera dejaron sin explotar todo el mineral oxidado localizado en los niveles superficiales-en la zona de oxidación-.
Mucho se critica la calidad de explotación que realizan las sociedades de pequeños mineros y mineros artesanales, calificándola de antitécnica e irracional. Sin embargo, han sido ellos -los mineros artesanales-, quienes en los últimos 50 años se han encargado de explotar todo este mineral, mismo que no fue explotado por las compañías extranjeras, a pesar de que ellas si disponían de tecnología de punta para hacerlo.
En lo referente al petróleo, hay que recalcar, que en la etapa inicial de la explotación de los campos petrolíferos del nororiente ecuatoriano, las compañías Texaco y Gulf, iniciaron la explotación de nuestro petróleo en forma irracional, sin observar las tasas de producción que dicta la técnica, sobre todo en el campo Lago Agrio. Como consecuencia de esta explotación, algunos pozos de este campo se conificaron, el agua desplazo al petróleo, en un proceso irreversible, perdiéndose grandes cantidades de petróleo en el subsuelo. Este problema fue denunciado al país en la Primera Convención Nacional del Petróleo (1974), lo que obligó a las empresas operadoras ha realizar la explotación observando las tasas técnicas.
Hoy cabe preguntarse, que le quedo al país de la explotación de su oro; y, que le esta quedando de la explotación del petróleo.
En Portovelo la SADCO reportó haber explotado 200 toneladas de oro (cifra que nunca se sabrá con exactitud, pues jamás se realizo el control y fiscalización de esta compañía por parte del Estado). Sin embargo lo que al país le quedo fueron las minas casi agotadas -solo en los últimos años se han descubierto nuevas reservas-, un medio ambiente contaminado y cientos de trabajadores tuberculosos y con silicosis.
La situación del nororiente ecuatoriano es más triste todavía. Durante los 20 años que operó la Texaco en el país, explotó más de 1000 millones de barriles de petróleo. Durante ese tiempo una cantidad superior de agua de formación contaminada con sal, químicos y metales pesados fue arrojada al medio ambiente, a lo que hay que sumar el agua que luego de las lluvias rebasa las piscinas con petróleo localizadas junto a los pozos. Esta agua cargada de petróleo llegaba a los riachuelos y quebradas de la zona y contaminaba todo el ambiente.
Las consecuencias de esta barbarie la están sufriendo muchas de las etnias, tribus y colonos que habitan junto a los campos petrolíferos como los Cofanes, Tetetes, Secoyas, Yumbos. Todos los ríos y riachuelos de la zona están contaminados al igual que el medio ambiente, se quema el gas etc.,etc. Como es conocido por todos debido a estas atrocidades cometidas la Texaco ha sido enjuiciada internacionalmente.
Así mismo es paradójico, que el pueblo de Shushufindi, que esta situado sobre el campo petrolífero más importante que hemos tenido por la cantidad de reservas y producción de petróleo, no cuente con agua potable, alcantarillado y que al igual que todos los pueblos del nororiente haya surgido a la vera de las carreteras y crecido sin ninguna planificación y ordenamiento.
Si el actual gobierno, invita al capital extranjero a invertir en el campo de los hidrocarburos y la minería, previamente debe fortalecer a las Agencias de Control y Regulación de los hidrocarburos y la minería; y, especialmente a los departamentos de Control y Fiscalización con personal técnico nuevo y especializado, para que realicen el control y fiscalización de la actividad de las compañías nacionales y extranjeras en salvaguarda de nuestros recursos no renovables y de la soberanía del país
CREACIÓN DE CIUDADES ECOLÓGICO- MINERAS:
Los ejemplos citados, deben hacernos recapacitar a todos los ecuatorianos y especialmente a los organismos encargados de la planificación y ordenamiento del país como son la Senplades, Consejos Provinciales, Municipios y algunos Ministerios. En el Ecuador no puede repetirse lo ocurrido en las minas de Portovelo, Nambija, Ponce Enríquez y Chinapintza, sitios en donde en la etapa inicial sin ninguna planificación se construyeron tiendas de plástico sobre los yacimientos; y, luego pequeños pueblos que hasta ahora, carecen de los servicios más indispensables.
La planificación minera debe hacerse en base a las reservas de minerales existentes en el subsuelo. El monto de las reservas técnicamente determina la producción diaria y anual de uno o varios minerales, así como la vida del yacimiento.
La riqueza en minerales metálicos y no-metálicos existentes en la región sur oriental, permiten planificar la construcción de una o varias ciudades modernas, ecológicas y sustentables en las provincias de Zamora Chinchipe y Morona Santiago. En esta región existen enormes planicies, ubicadas cerca de los cinturones de yacimientos de minerales de cobre-molibdeno y de oro-plata localizados en el flanco occidental de la cordillera de El Cóndor, así como de la confluencia de los ríos Zamora y Nangaritza. Las ciudades en la selva, al igual que las unidades administrativas y de vivienda, estarían rodeadas de parques nacionales y zonas de reserva, ubicadas a lo largo de los ríos Zamora, Quimi, Manchinatza, Bomboiza y otros, así como de bosques naturales localizados en el flanco oriental de la cordillera Real y en la cordillera del Cóndor.
Los primeros habitantes de estas ciudades deberán ser los nativos de la zona, pertenecientes a la étnias Shuar y Achuar, así como los colonos de la región. Los primeros, en ser beneficiados con la explotación minera también deben ser ellos.
Las reservas de minerales metálicos del sur oriente, a los cuales se sumaran los concentrados de minerales metálicos explotados en el resto del país, permiten planificar la instalación de una fábrica metalúrgica, biohidrometalúrgia para producir mil toneladas diarias de cobre refinado durante 100 años o más; y, otra para producir 500 mil onzas de oro y 1 millón de onzas de plata anuales durante 60 años. Además en la región, se debe construir fábricas de cemento, hormigones especiales y tubos de alcantarillado en el sitio de Izimanchi, dos fábricas para producir vidrio plano y derivados en los sitios de Huayzimi y Limón Indanza y varias fábricas de cerámica y de rocas ornamentales repartidas en toda la región.
El monto inicial de las reservas de recursos no renovables del sur oriente, tiene un equivalente del orden de 150 mil millones de dólares, lo que permitirá dotar a las ciudades que se planifique, de una moderna red de carreteras, que hagan realidad los ejes viales Puerto Bolívar-Loja-Zamora-Zaramiritza(Perú) y Zamora-Zumba-Jaén(Perú); de un aeropuerto internacional, una presa y una planta hidroeléctrica para dotar de agua potable y energía a las instalaciones mineras y a las ciudades, así como de modernos hospitales, escuelas, colegios, un instituto de investigaciones geológico-minero-metalúrgico, etc.,etc.
Este Macro Proyecto, al cual geográficamente se vinculan las provincias antes señaladas, creará miles de plazas de trabajo en la etapa extractiva, decenas de miles de plazas de trabajo en la etapa transformativa y cientos de miles de puestos de trabajo en la comercialización, distribución y empleo de los insumos mineros y otras actividades afines al desarrollo de la región y del país. La explotación e industrialización de estos recursos debe planificarse en forma global, considerando a esta zona del sur oriente, como un nuevo polo de desarrollo. Los proyectos deben desarrollarse en una forma planificada y sostenida, bajo la dirección centralizada de una institución.
10 de noviembre de 2009
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