viernes, 27 de mayo de 2011

El oro se extrae de cuatro ríos (Provincia de Esmeraldas)

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Fuente: www.elcomercio.com
Viernes 27 de mayo del 2011


'Cuando yo era niña, el agua del río era cristalina. Se podían ver las piedras del fondo. Pero ahora el agua está cada vez más turbia". Así comenta preocupada Patricia Cortez, de 21 años, mientras lava la ropa en las orillas del río Tululbí, ubicado en el norte de la provincia de Esmeraldas.
Desde este lugar se observa la estructura metálica de un puente de la carretera que conecta al cantón esmeraldeño San Lorenzo con Ibarra. Al otro extremo se ven los últimos reductos de la vegetación selvática que flanquea el río, que nace en las estribaciones occidentales de los Andes.
América Cortez, hermana de Patricia, asegura que antes se podía capturar pescado y camarón, en este afluente. Unos plásticos viejos y un pañal desechable, que flotan sobre el agua, molestan a las lavanderas. “La gente es sucia”, dicen.

A lo lejos se divisa una balsa construida con maderas atadas con cables. Sobre el improvisado medio de transporte viajan Hernán Pae, un indígena de la nacionalidad Awa, y sus tres hijos. Ellos vienen desde la comunidad de Pambilar, ubicada a siete horas río arriba.
“Bajo a vender estas maderitas”, comenta el nativo, señalando las tablas de la balsa. “Cada una de los 48 tablones cuesta USD 1,50”. Con el dinero que reciba comprará arroz, aceite, latas de atún, diésel… y regresará a su comunidad, a bordo de una lancha de transporte de pasajeros.
“El agua de este río está sucia porque los trabajadores del sector Minas Viejas lanzan el lodo de las perforaciones que realizan para buscar oro”. Pero, asegura, que en la parte alta del afluente, en donde ellos habitan, el líquido aún es limpio y se pueden capturar peces de la variedad sabaleta, guaña y camarón. “Nosotros no minamos. Nos dedicamos al cultivo de plátano, yuca y caña”, afirma.
La explotación de oro no es una actividad reciente en el norte de Esmeraldas. Según el historiador esmeraldeño Juan García, la actividad inició en el siglo XVIII, durante la conquista española. La realizaron con mano de obra esclavizada que llegó desde los territorios de la Real Audiencia de Quito y del sur de Colombia.
Luego de la independencia, dice, continuó la extracción del preciado metal, para pagar la deuda que adquirió el país con Inglaterra, para financiar las guerras de la independencia.
La actividad minera artesanal siguió, hasta la actualidad, a lo largo de los ríos Tululbí, Palaví, Bogotá y Santiago, que traman el norte de Esmeraldas.
“Ahí los habitantes de las comunidades extraían el oro lavando, en bateas de madera, la arena de los afluentes”. Sin embargo, en los últimos años, además, se desarrolló la explotación minera a cielo abierto, que utiliza maquinarias como retroexcavadoras.
Este sistema a gran escala, que trabaja a espaldas de las autoridades, es el que está cuestionado por el Gobierno nacional. Se le acusa de contaminar los ríos con productos químicos que utiliza para purificar el oro.
Informes elaborados por el Instituto de Higiene Izquieta Pérez y la Secretaría Nacional del Agua (Senagua), sobre muestras tomadas en los ríos del norte de Esmeraldas, coinciden en que existe un alto nivel de contaminación en las aguas.
Se estima que la extracción, a cielo abierto, de oro afecta a unas 40 comunidades del cantón Eloy Alfaro y 36 del cantón San Lorenzo. “El uso principal de mercurio y arsénico contaminó el agua de los ríos y esteros en Boca de María, Zabaleta, Bogotá, Santiago, Wimbí, Tululbí, Picadero, Selva Alegre y El Muerto, ubicados en los cantones Eloy Alfaro y San Lorenzo”, según los estudios.
De acuerdo con las investigaciones, en varios ríos se encontraron 300 veces más de lo permitido de arsénico, uno de los productos más tóxicos que hay. Igualmente hay restos de aluminio de 400 veces más de lo tolerable…
La contaminación de las cuencas hídricas de esta zona es uno de los argumentos que esgrime el Gobierno nacional para disponer el operativo militar, del sábado último, que destruyó alrededor de 100 retroexcavadoras. Esta maquinaria era utilizada para la explotación minera.
Para el activista ecológico, Hugo Cervantes, la minería grande en la zona norte de Esmeraldas “es peor, inclusive, que la presencia de los madereros, que devastaron gran parte del bosque tropical, o de los palmicultores, que introdujeron el monocultivo”.
A pesar del problema, los habitantes de las comunidades vecinas a los afluentes, como Patricia y América Cortez, siguen usando el agua contaminada, porque es el único líquido que tienen a mano.
La ministra del Ambiente, Marcela Aguiñaga, precisó que en la zona del río Santiago existe pérdida de vegetación, contaminación en las tomas de agua por la presencia de metales pesados y contaminación del suelo.
Los mineros se asociarán
Los mineros de los cantones esmeraldeños San Lorenzo y Eloy Alfaro podrán asociarse con la Empresa Nacional Minera (Enami) para explotar oro en los ríos de esa zona del norte de la provincia de Esmeraldas.

"A la Enami se le entregará en concesión las áreas", dijo ayer el ministro de Recursos Naturales No Renovables, Wilson Pástor.

El funcionario señaló que se han ubicado ocho zonas de actividad minera ilegal en Esmeraldas que podrían ser concesionadas a la Empresa Nacional de Minería. Esta a su vez podrá firmar contratos de explotación de minería artesanal con los pobladores de San Lorenzo y Eloy Alfaro.

El Reglamento a la Ley de Minería y la Ley de Régimen Especial de Pequeña Minería y Minería Artesanal permite conformar asociaciones con la participación de pequeños mineros y mineros artesanales. Para concretar esta sociedad, Pástor indicó que se acelerará la regularización de los mineros de los dos cantones.

Además, conjuntamente con los mineros se conformó una comisión integrada por representantes del Ministerio de Recursos Naturales No Renovables y sus entidades adscritas, la Secretaría Nacional de Agua, Ministerio del Ambiente, Plan Ecuador; además, las asociaciones de mineros de Eloy Alfaro y San Lorenzo, y la Municipalidad de San Lorenzo.

Este acuerdo se llevó a cabo en la noche del miércoles en Quito en las oficinas de la Agencia de Regulación y Control Minero del Ministerio de Recursos Naturales No Renovables.

Pástor afirmó que "la minería ilegal socava la política minera del país", y agregó que los mineros desalojados no poseían título ni concesión minera.

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