domingo, 4 de enero de 2009

APUNTES PARA UNA POLITICA MINERA EN EL ECUADOR

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Autor: Ing. Vicente Encalada L.

1. INTRODUCCION

Ecuador, país de recursos múltiples, con imperiosa necesidad de desarrollo económico y alta demanda de empleo aceptablemente remunerado, debe recurrir al aprovechamiento armónico, ambientalmente responsable, de todo sus recursos naturales y humanos, entre ellos el minero, actualmente menor al 1 % de PIB; sin embargo en el sur del Ecuador constituye una significativa fuente de ocupación y también de impacto ambiental.

Cuando se habla de un agotamiento del petróleo, entre otros sectores sustitutivos, se menciona la minería, quizá como herencia ideológica de la búsqueda de "el dorado" de la conquista española, sin comprender que el negocio minero es un proceso largo, económicamente riesgoso y con limitaciones ambientales propias de un país con biodiversidad internacionalmente reconocida.



Durante las últimas tres décadas del período democrático, han ocurrido dos hechos geológico mineros importantes: los descubrimientos de Nambija y Ponce Enríquez; y, en el campo legal se han formulado diversos cambios a la ley de minería, favorables (¡) a la inversión privada, especialmente la externa.

Igualmente en estas tres décadas ha surgido una pequeña minería entre artesanal e industrial que labora la mayoría de los depósitos del sur del Ecuador y también inversionistas extranjeros han explorado tres yacimientos a nivel avanzado con reservas cuantificadas, próximos a una explotación comercial, conocidos como proyectos Cerro Mirador de Corrientes Resources. Río Blanco de Internacional Minerals Company (IMZ) y Quimsacocha de IAM Gold.

Además, paralela a la última alza internacional del precio de los metales (2005-2007), está totalmente copada la superficie del catastro minero. En estas circunstancias para afianzar el desarrollo minero se debería:

1.- Apoyar la tecnificación de la pequeña minería, enfatizando en la mecanización con tecnología apropiada, mitigando a la mínima expresión los impactos ambientales, con una sistemática y permanente capacitación.
2.- Impulsar el arranque de los proyectos mineros industriales con estudios avanzados dentro de conceptos amigables con el medio ambiente, recuperando un justo excedente para socializar la riqueza.

Sería ideal que todos los títulos mineros del saturado catastro, reflejen actividades en el terreno, entonces las posibilidades de descubrir depósitos con reservas explotables se incrementarían, para contar con el balance nacional de reservas, soporte de un desarrollo minero industrial organizado a nivel pequeño, mediano y grande o al menos se descartarían las áreas sin recursos minerales.

La alternativa de gestión en el sector minero de todo nuevo gobierno ha sido reformar el marco legal y elaborar un plan de desarrollo, para finalmente entramparse en solo arbitrar la disputa concesionaria privada, concentrada en poseer títulos mineros antes que en realizar actividades de preinversión o productivas.

Es necesario adoptar medidas que reflejen el espíritu de cambio del actual gobierno, para propiciar mejores resultados en la inversión y producción del sector minero, con líneas políticas de:

Constituyente para transformar la riqueza mineral en bienestar equitativo.
Educación y Capacitación para avanzar en el desarrollo auto centrado y sostenible.
Desarrollo minero pequeño e industrial organizado y ambientalmente amigable.
Innovación de la institucionalidad administrativa gubernamental.
Selección de la inversión extranjera.

2. MITOS SOBRE LA MINERIA

2.1. "NO HAY MINERIA POR FALTA DE REGLAS CLARAS (AHORA POR SEGURIDAD JURIDICA)"

En las décadas del ochenta y noventa se difundió que el escaso desarrollo minero está relacionado con la ausencia de inversiones extranjeras para explorar el país, debido a la falta de reglas claras, ahora se dice "seguridad jurídica", sin embargo la realidad demuestra que las empresas grandes y "junior", vinieron con la ley de 1985, y las empresas extranjeras, a pesar del avance sucesivo de liberalidad (bondades) de la ley vigente que permite retener una concesión minera condicionada solo al pago de una patente simbólica por hectárea, se fueron por no encontrar depósitos minerales acordes con sus intereses y regresarán si se demuestra la existencia de indicios de modelos de mineralización atractivos para una industria de gran escala.

Actualmente, independiente de la ley, hay un vuelco de empresas y promotores mineros extranjeros, con más sentido de aventura que de empresa, como respuesta al alza sostenida del mercado de los metales, muy poco les preocupa la seguridad jurídica son más entusiastas con la facilidad de levantar capitales en los negocios bursátiles de los países mineros, vendiendo la imagen de un país inédito, continuación de la cadena andina (en la lógica elemental de la minería), de Perú y Chile, a más de leyendas relacionadas con el dorado, por lo que la reclamada seguridad jurídica, ahora es una seña desesperada del cazador que pide no hacer ruido (nacionalista) para no espantar los patos del campo bursátil.

La minería no nace de decretos ni de marcos legales aperturistas, se construye a partir de investigaciones y estudios para transformar indicios y depósitos minerales en yacimientos y minas.

Los propagadores del mito jurídico han logrado una ley que no ofrece seguridad jurídica, por cuanto solo beneficia al inversionista cesionario con no pago de regalías, ningún control estatal, acaparamiento casi gratuito de propiedades mineras, ningún plan de trabajo, cero inversiones mínimas, mantener concesiones sin actividades; ignorando para el Estado cedente derechos económicos internacionalmente reconocidos a favor de los países mineros receptores.

Las empresas mineras grandes no han venido con las últimas facilidades de la ley, más bien se han ido por no encontrar yacimientos mineros de su interés.

2.2. "ECUADOR ES UN PAIS CON ALTO POTENCIAL MINERO":

Esta afirmación, mezcla de un sentir patrio y una comparación geográfica simplista, de si Chile, Perú y Colombia tienen grandes minas el Ecuador no puede ser una isla, surge la conclusión automática de existencia de grandes minas, olvidándose la distinta evolución geodinámica de los andes septentrionales y meridionales y zona de transición, incluso de la diferente longitud de segmentos de cordillera andina en cada país (Colombia 1000 Km., Ecuador 680 Km., Perú 1900 Km., Chile 4200 Km.)
El potencial minero de un país no se puede definir por indicios y depósitos de minerales menos de deducciones, si no en base de reservas de yacimientos, o sea de disponibilidad de recursos minerales cuya extracción es rentable y en minería metálica el Ecuador tiene un balance nacional de reservas insignificante. Asumir potencial como equivalente de posibilidad, no sirve para la planificación económica del país.

Los indicios y depósitos minerales conocidos se vinculan al sur con la transversal de Huancabamba, al Norte con la transversal de Esmeraldas y con depósitos epitermales vulcanogenicos.

Transformar los recursos minerales de un depósito en reservas, requiere estudios sustentados en actividades costosas, financiadas por fuertes capitales de riesgo, en este caso para tener un potencial minero de producción industrial el Estado o los grupos empresariales deben invertir.

2.3. "MINERIA ES CONTAMINACION":

Los varios centros pequeño mineros del Sur del país y la avalancha de concesiones mineras han creado expectativas de un violento destape minero que cubriría todo el territorio nacional, semejante al catastro minero, no quedando espacio para otra actividad, amenazando con eliminar la cobertura vegetal primaria y alterar la calidad de las aguas, con grave perjuicio para la biodiversidad, surgiendo como respuesta organizaciones ecologistas y ambientalistas con fuerte apoyo internacional, auto convocadas a defender a uno de los países mas biodiversos del planeta.

Las minería que el país conoce son asentamientos mineros de alta concentración humana con todas las lacras de la vida suburbana, donde se realizan actividades con tecnologías elementales y prácticas artesanales que incluyen faenas rústicas, cuyos desechos han contaminado evidentemente ríos como Nambija, Pache, Chinapintza, Vivar, Siete y Chico, entre otros, sin considerar la sociología del porque de estos asentamientos, serían suficientes para corroborar lo amenazante de las actividades mineras.

Los asentamientos mineros se originan en la década del ochenta, cuando las normas legales, como informes previos de organismos de control eran obstáculos para autorizar actividades mineras, dejando como única alternativa la minería de hecho y la estrategia fuenteovejuna; además los mineros de hecho eran aventureros provenientes de sectores mal remunerados o desempleados que buscaban formas de sobrevivir, antes de conocimientos mineros tenían fuerza de ambición de salir adelante, empujados a enriquecerse rápido; también eran ausentes y reducidas las regulaciones gubernamentales de control ambiental, estas circunstancias originaron actividades mineras contaminantes.

Toda actividad humana y más la extracción de recursos naturales producen impactos ambientales, con mitigación a un costo, en la minería industrial estos constan en los estudios de factibilidad, consecuentemente las acciones mineras son previstas de realizar con el menor impacto posible u otras se suspenden para no afectar los parámetros ambientales.
Capacitando a los actores de los actuales centros mineros, es posible corregir prácticas ambientales degradantes, recuperando especialmente las corrientes hídricas afectadas.
La minería planificada grande o pequeña produce impactos atenuados y no necesariamente contaminación, es manipulación utilizar deterioros evidentes de la minería artesanal de asentamientos mineros para concluir minería es igual contaminación, se puede conservar el ambiente realizando actividades mineras industriales planificadas y en la pequeña minería artesanal capacitando al sector.

3. SINTESIS DEL CONTEXTO HISTORICO.

En el período pre colonial las comunidades aborígenes laboraban los ricos placeres de lavaderos de río y el mineral de roca dura de vetas y vetillas aflorantes, como lo atestiguan los pequeños túneles encontrados en Zaruma, Nambija, Ponce Enríquez y en otros depósitos menos conocidos.

La conquista española desafió grandes aventuras y peligros en la búsqueda del ansiado "dorado", por eso cuando descubrieron oro en la desembocadura del río Tumbes, los españoles encabezados por Alonso de Mercadillo, remontaron intrépidamente este desconocido río hasta llegar a las minas de Zaruma, para luego trasladarse a Loja, Cuenca y Zamora, en búsqueda del oro de la fábula.
Del periodo colonial queda una larga lista de sitios y descubrimientos, la gran mayoría ilusiones antes que realidades, como extensión de la búsqueda de "el dorado", siendo únicamente cierta y continuamente trabajada, la famosa mina de Zaruma que en ese entonces disputaba con los encomenderos la mano de obra indígena del Sur.

En la época republicana, las denuncias de minas solo reiteraban los descubrimientos ilusorios de la colonia, habiendo realizado una buena recopilación de datos y verificación de campo el Dr. Teodoro Wolf, en su obra Geografía y Geología del Ecuador, complementada con los trabajos del Dr. Walter Sauer de la década del cincuenta que publicó la Geología del Ecuador.

Continúa Zaruma como único centro operativo minero, explotado industrialmente a partir del año 1910, por la compañía norteamericana South American Developement Company (SADCO), hasta el año 1950, compañía que durante la crisis de falta de cobre de la segunda guerra mundial explotó la mina Macuchi, llegando a instalar una planta de fundición.

En la década del sesenta un grupo privado cuencano explotó a escala pequeña la mina de plata de Pilzhum.

En el período contemporáneo, tomando como referencia el inicio de la producción petrolera, lo más destacado es el trabajo exploratorio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que exploró el sur del Ecuador durante la década del setenta, trabajo complementado por la Misión Británica en la misma década, la misión española en la década del ochenta y la misión belga en las décadas del ochenta y noventa, obteniéndose como resultado el descubrimiento de diversas anomalías, varias coincidentes con las denuncias de minas de la colonia y período republicano, siendo la más destacada, el indicio mineral de Chaucha, posteriormente explorado en detalle por los japoneses.

El programa exploratorio de detalle del PNUD, solo incorporó como resultado positivo un depósito mineral con reservas probadas, en la denominada anomalía de San Bartolomé, posteriormente explotada como pequeña mina industrial por una empresa tailandesa, habiendo también estudiado y abandonado proyectos como los Linderos, Río Playas, Fierrourco, Angas, Uritohuaser, Gualel.

A mediados del setenta en el río Santa Bárbara, cerca a Sig Sig, se explotó la mina Peggy y un grupo finlandés – peruano explotó la mina polimetálica de La.Plata en Toachi ( Santo Domingo de los Colorados).

En la década del ochenta, la sorprendente subida del precio del oro, el redescubrimiento de sitios mineralizados y la falta de empleo: teniendo como punto de partida Zaruma – Portovelo, dispersó la espontaneidad minera a nuevos lechos de ríos y ascendió a cimas de afloramientos de cuerpos mineralizados en Zaruma mismo, Nambija, Ponce Enríquez, Pujilí, Pucará, Cordillera del Cóndor (Chinapintza), entre otros.

Paralelamente apareció en el país un fuerte interés prospectivo y exploratorio por parte de grupos extranjeros de compañías grandes y junior, encabezados en ese tiempo por las emblemáticas Newmont y Río Tinto Zinc, acompañadas de todas las grandes como Placer Dome, Echo Bay, Billinton , TVX, Goldfields, Anglo que buscaban encontrar nuevos depósitos , semejantes al gigante Yanaccocha del Perú.

Los pocos descubrimientos de depósitos grandes y la caída drástica del precio del oro influyeron en la retirada de casi todas las compañías mineras.

PRODEMINCA (Proyecto de desarrollo Minero y Control Ambiental), fue un proyecto millonario (treinta millones de dólares), financiado por el Banco Mundial en la década del noventa que por la incapacidad de aplicación operativa, se suspendió a medio camino, sin alcanzar ningún objetivo minero ni ambiental real, salvo la reinterpretación y publicación de información geológica básica y la adición de 13 millones de dólares más a la deuda externa.

La última alza del precio del oro ha reactivado el interés de grupos nacionales y extranjeros por buscar nuevos proyectos mineros, pero también ha resurgido una fuerte corriente ambientalista alentadora de una activa oposición a la minería, agitando la frágil tranquilidad social, calentando complejas turbulencias socio-políticas encubridoras de confusos intereses.

4. DIAGNOSTICO DE LA SITUACION ACTUAL DE LA MINERIA.

Si recordamos que la minería es una actividad comercial o negocio, consistente en el conjunto de actividades y operaciones, destinadas a extraer los recursos minerales de los yacimientos de la corteza terrestre, realizando principalmente el arranque y transporte del mineral, en combinación con actividades complementarias de desagües, ventilación e iluminación y la responsabilidad de mitigar los impactos ambientales.

Esta definición enlaza mina con el concepto de yacimiento mineral correspondiente a un depósito natural de alta concentración de ciertos elementos químicos, en estado nativo o formando sencillas o complejas combinaciones denominadas minerales, de los que se extraen elementos valiosos; y pueden ser explotados rentablemente, es decir cubriendo los costos de extracción y beneficio (separación de los elementos útiles o beneficiosos). Nótese que pueden existir depósitos no explotables económica o rentablemente, entonces no tienen la categoría de yacimientos, denominándose simplemente depósitos minerales. La determinación de un yacimiento mineral se la consigue por la realización de actividades prospectivas y exploratorias que demandan inversiones de alto riesgo.

Este antecedente conceptual sustenta el diagnóstico de una minería en gestación, con muchas más expectativas que resultados, manifiesta en dos corrientes, primero la pequeña minería de sobre vivencia y aventura, con ciertas intenciones empresariales; y, segundo, una prolífica promoción minera interesada en acaparar áreas de concesión para intentar transar papeles o esperar la casualidad los premie, con descubrimientos de buscadores mineros para aparecer a cobrar "porcentajes" a la producción, equivalente a un derecho de señorío concedido por el Estado sin ninguna responsabilidad, salvo un precio simbólico por hectárea.

Para entender este proceso que en la práctica configura dos resultados: una pequeña minería de capitales nacionales y otra de promoción de proyectos industriales de capital externo, a continuación se describen los principales parámetros del contexto minero.

4.1. MARCO JURIDICO

La propiedad minera en la colonia, era obtenida por denuncia y estacado de los descubrimientos minerales, definiéndose porciones de terreno con mineral para el denunciante y otra reservada para el Rey de España.

Para asegurar sus derechos mineros, los descubridores muchas veces denunciaban supuestos antes que realidades, había prisa e ignorancia que confundía cualquier amarillo o blanco metálico, con oro y plata. Estos fiascos debieron popularizar la advertencia "no todo lo que brilla es oro". En la Real Audiencia de Quito no existieron expertos mineros, estos venían del Perú.

La primera Ley de Minería del Estado ecuatoriano se emitió el 25 de septiembre de 1830. Continuó la denuncia como sistema legal para adquirir derechos mineros en la época republicana, sin reservar terrenos para ninguna autoridad. El Estado sustituyó al Rey como propietario del subsuelo y tierras baldías, feudalismo inserto al marco jurídico hasta la actualidad, que muchos confunden con estatismo de corte socialista.

La Ley de Fomento Minero de 1974, de la dictadura militar "nacionalista revolucionaria" de ese entonces, reafirmó la propiedad del Estado sobre los recursos minerales, estableciéndose el sistema de permisos y concesiones, que autorizaba y concedía un área determinada, a personas naturales o jurídica para realizar prospección, exploración y explotación de minerales, durante plazos definidos; contemplaba la obligación de realizar planes de trabajo e inversiones mínimas. Esta ley otorgaba derechos en superficies de hasta 50.000 hectáreas. No contemplaba la cesión de derechos mineros.

El gobierno del Ing. L. Febres Cordero, promulgó el decreto ley # 06 con la Ley de Minería del año de 1985, mantiene el sistema concesionario entregando derechos mineros, también hasta superficies de 50.000 hectáreas; se introduce el pago de patentes por hectárea de superficie, en valores entre el 1 y 2 % de un salario mínimo vital vigente, durante plazos definidos, con obligación de trabajos e inversiones mínimos. Se establece una regalía del 3 % de la producción bruta. La cesión de derechos mineros debía ser aprobada por el estado.

El gobierno del Dr. Rodrigo Borja, en el año de 1991 expide la Ley # 126 de la ley de Minería en vigencia y su respectivo Reglamento, disminuyendo el control estatal y abriendo la minería a las leyes del mercado, transformando las concesiones en "derecho real e inmueble" de libre transacción. Se eliminan las instancias pre-contractuales, siendo fácil y rápido obtener concesiones mineras, así como transferirlas o cederlas. No establece limites al número de concesiones, pudiendo tener cada una superficies de hasta 5.000 hectáreas mineras. Se establece el pago de patentes con equivalente monetario y no salarial, con un valor inicial de 1.000 sucres por hectárea minera igual a un dólar de la fecha de promulgación. Se mantiene la regalía del 3 % a la producción bruta. La transferencia de derechos mineros es libre, sujeta a la obligación de notarizar los contratos e inscribirlos en el Registro de la Propiedad, con la correspondiente notificación a la administración minera del Estado. Es una ley que conserva el derecho del Estado a vigilar el cumplimiento de planes de trabajo, inversiones, recuperar información técnica, extinguir derechos y declarar caducidad. Es una copia mutilada del proyecto de ley original que transcribía el contenido del código minero chileno.

Sin embargo de esta ley que reproduce conceptos del código de un país con una incuestionable tradición minera como Chile, las cámaras de minería (¿producción?), y representantes empresariales, siguen repitiendo la necesidad de una ley con reglas claras como condición básica para el desarrollo minero, en la lógica de otorgar máximas garantías y libertad a la inversión extranjera.

Finalmente se llega coincidente con la declinación del interés minero extranjero en el Ecuador, que se debe a la baja generalizada del mercado de los metales mas no a la ley, a la promulgación en el año 2000 de las reformas a la Ley de Minería de 1991, bajo el contenido de la Ley para la Promoción de la Inversión y la Participación Ciudadana, donde con la introducción del título único se elimina todo la potestad del Estado para controlar las actividades mineras, dejando como única causal de caducidad el no pago de patentes, como si al fin de una concesión minera fuera recaudar patentes.

Las disposiciones legales y reglamentarias, a pesar de ser cada vez más liberales han garantizado un sistema limpio de otorgamiento de derechos mineros, las distorsiones tienen más relación con la responsabilidad, capacidad y moral individual de quienes fueron designados por los gobiernos de turno para administrar el sector minero.

4.2. ADMINISTRACION MINERA

En las décadas del setenta y ochenta el Estado tenía responsabilidad en la investigación y generación de información básica, con participación en el desarrollo de proyectos mineros productivos para el Estado, que consistían en zonas de interés descubiertas por el PNUD y las misiones extranjeras inglesa, belga, española y japonesa en convenio con la Dirección General de Geología y Minas y el posterior INEMIN, sin resultados mineros específicos.

La administración minera de este período era tecnocrática, concentraba la ocupación profesional, pagaba buenas remuneraciones, ofrecía estabilidad y oportunidad de superación académica.

Cuando el Ecuador se abre a la minería comercial con el cambio de leyes, la administración pública minera de alto nivel pasa a depender de la confianza política de los ministros de turnos, la preparación académica especializada es desplazada por la filiación partidaria o la relación personal, el término "autoridad minera" pierde contenido integral de conocimiento competente y poder legal, se divorcia la representación del saber, entonces la gestión política favorece a intereses minoritarios sin importar el bien público ni los conocimientos.

Finalmente, no es necesario preparación académica en Administración o conocimiento especializado minero, si no haber participado en campaña electoral o al menos ser de confianza de los cercanos a los círculos de gobierno.

El problema ocurre porque las siempre "nuevas autoridades", inician por familiarizarse con el sector y aprender la rutina administrativa, cuando están listos para empezar, toca el cambio de ministro y de nuevo a empezar el ciclo; mientras esto ocurre la minería está en aparente deriva.

Situación difícil de resolver, porque en el pequeño mundo minero, los que conocen el sector y están calificados para ser autoridades de uno u otro modo están comprometidos con intereses particulares, llevando al juego perverso de hoy funcionarios públicos y mañana ejecutivos privados o viceversa; a lo mejor no sea perverso si no lo único que se puede hacer.

Si se revisa los resultados de los dos ritmos de administración: la tecnocrática y la política, ambas dejan mucho que desear en resultados reales de consolidación del balance nacional de reservas o el establecimiento de un portafolio de proyectos mineros atractivos, talvez en el período político existen más distorsiones por la irrupción de los negocios mineros.

4.3. LAS MINAS.

Una mina consiste en el conjunto de instalaciones y actividades, destinadas a extraer las reservas mineras de un yacimiento de la corteza terrestre, realizando principalmente arranque y transporte del mineral, en combinación con actividades complementarias de desagüe, ventilación e iluminación.

Para hacer una mina se necesitan capitales de preinversión de alto riego a fin de evaluar reservas y definir la factibilidad de explotación, estableciendo cantidad de mineral, ley crítica, tasa de producción y vida útil del yacimiento.

En este enfoque conceptual, en el Ecuador solo serían minas las explotaciones de calizas de las cementeras y no más. Las pequeñas explotaciones de no metálicos y de oro, son las sui géneris minas ecuatorianas: explotaciones sin reservas.

La existencia de minería sin reservas es aceptada por la ley, los profesionales y académicos de Ecuador, es común hablar del (mítico) potencial minero del país deducido de entusiastas hipótesis geológicas, sustancialmente diferente de uno establecido en base del balance de reservas.

A continuación se describe la paradójica realidad de país minero sin minas.

4.3.1. Pequeña Minería

La pequeña minería, explota yacimientos de dimensiones mínimas, con reservas inferiores al un millón de toneladas, contienen minerales de alta ley o concentración de elementos útiles, emplea métodos de laboreo que combinan la mecanización con el trabajo manual (habilidad humana) con mano de obra intensiva, opera tasas de producción menores a mil toneladas métricas por día, la inversión de capital es inferior a la decena de millones de dólares, la propiedad pertenece a compañías, personas, asociaciones, cooperativas o sociedades de carácter nacional. En esta categoría se podría encasillar las actividades de BIRA (Zaruma), ENPE (¿) (Portovelo) y Cominzasa (Guaysimi).

En Ecuador existe como inicio de pequeña minería la denominada minería artesanal, comunitaria o informal, labora partes ricas de los depósitos minerales que pueden ser pequeños, medianos o grandes, se desconocen dimensiones y reservas por falta de estudios de pre inversión o exploratorios, aplica un sistema de exploración – explotación paralela, con producciones de subsistencia, sin descartar hallazgos excepcionales de "clavos" (concentraciones de altísima ley), son trabajados con mano de obra intensiva, auxiliada de máquinas y herramientas mecánicas, responde a una organización de trabajo personal, familiar o de sociedades de hecho; y, las inversiones económicas son nacionales de ahorros propios o contribuciones de socios para adquirir maquinarias básicas y cubrir costos operativos (mano de obra, energía, insumos).

Un gran volumen de materias primas no metálicas son abastecidas por explotaciones pequeñas que emplean tecnologías de beneficio simples, al igual que en la minería metálica del oro que solo realiza gravimetría (amalgamación) y cianuración.
La pequeña minería tiene otras manifestaciones más incipientes denominadas petroleros, jancheros, lavadores.

Este sector aporta a la producción del país entre cinco y diez toneladas de oro, cantidad difícil precisar por su comercialización informal.

El aporte de esta actividad al fisco es reducido, sin embargo el impacto económico y social en el sur del Ecuador es evidente en la generación de empleo.

La pequeña minería del oro con ventajas y desventajas para el desarrollo minero, subsiste y crece impulsada por el precio en alza de este metal, pero no es una actividad técnica sustentada en reservas mineras si no en el prodigio del azar.

4.3.2. Proyectos Industriales.

La minería industrial mediana y grande financiada por capitales extranjeros (capital intensivo), busca encontrar y desarrollar proyectos mineros que respondan a conceptos de economía de escala, es decir depósitos con decenas de millones de toneladas de reservas aunque de baja ley o contenido, donde pueden construir grandes tajos a cielo abierto (Open Pit), para aplicar tecnología de punta del mercado de grandes maquinarias de remoción, extracción, transporte y beneficio.

Este tipo de depósitos minerales no encontraron las más grandes empresas mineras del mundo que exploraron el Ecuador en la década del noventa (Newmont, RTZ, Placer Dome, entre otras), razón de su abandono del país.

Los proyectos industriales metálicos más avanzados en la actualidad son impulsados por dos empresas junior: Corrientes Resources e IMZ y una mediana Iam Gold.
Como información referencial de las publicaciones (Internet), se destaca lo siguiente:

Proyecto Cerro Mirador.
Compañía: Ecuacorrientes (Corrientes Resources): Bolsa Canadiense
Ubicación: Panantza, Provincia de Zamora
Metales: Cobre, Oro
Reservas Mineras: 230 Millones TM con 0.82 % de Cu y 0.1 gr/TM de Au.

Proyecto Rio Blanco
Compañía: Internacional Minerals Company (Bolsa Canadiense)
Ubicación: Molleturo
Metales: Oro, Plata
Reservas Mineras: 521.000 onzas Au y 4'039.000 onzas Ag. (Probadas + Probables).

Proyecto Quimsacocha
Compañía: IAM Gold (Bolsa Canadiense).
Ubicación: La Victoria – Tarqui.
Metales: Oro, Plata
Reservas Mineras: 2.79 Millones onza Oro.

En minería metálica la continuación y arranque de los proyectos está sujeta a políticas gubernamentales, financiamiento internacional y aceptación social.
Los proyectos industriales no metálicos principales son la producción cementera que tiene carácter monopólico y la industria cerámica aun importadora de tecnología y ciertas materias primas.

4.4. LOS MINEROS.

Los actores de la minería, constituyen organizaciones nacionales legales de cámaras de minería y pequeña minería.

En consonancia con el estado inicial de la minería, los eufemísticamente noveles empresarios constituyen una amplia gama de personas que no viven de la minería, circunstancialmente recurren a ella, situación que explica la composición heterogénea de las organizaciones así como de sus disímiles intereses.

Hay dos corrientes definidas, una agrupa promotores mineros que buscan tener títulos para negociar áreas y derechos con empresas internacionales y la segunda pequeños productores dedicados a la minería del oro y materiales de construcción.

La corriente con más voz y participación política es la promotora de negocios mineros, integrada por contados empresarios y asesores técnicos pero sí por numerosos abogados, ejecutivos, traductores, tramitadores, aficionados e influyentes, que concentran un número impresionantes de concesiones mineras y hablan de la necesidad de seguridad jurídica para la inversión extranjera. Esta corriente generalmente se cobija en las cámaras de minería, siendo la más típica la Cámara de Minería de Quito que disputa representatividad con la Cámara Nacional de Minería.

Mientras los pequeños productores poco preocupados por cumplir con las regulaciones ambientales, la venta de oro con IVA cero, presentación de informes y otras obligaciones legales del ámbito empresarial; sin que esto signifique un agobio y freno a su quehacer diario ni un alejamiento de la venta de áreas mineras. La mayoría de estos actores se agrupan en las cámaras de pequeña minería.

La afiliación a las cámaras de minería y pequeña minería, no se realiza por clasificación de niveles de producción si no por afinidad de intereses e influencias transitorias; muchas veces solo para cumplir el requisito de ley al solicitar una concesión.

El empresariado minero está "haciéndose a sí mismo", tiene mucho trecho por recorrer en el conocimiento del complejo mundo del negocio minero ahora con mayor responsabilidad social y exigencia ambiental, la ambición económica impulsa pero solo el conocimiento conduce a resultados socialmente aceptables.

4.5. NORMATIVA Y RESPONSABILIDAD AMBIENTAL

La Ley de Minería del año 1974, no contempla ninguna regulación ambiental sobre el manejo de desechos mineros y protección de los trabajadores. La compañía CIMA de Portovelo, en ese entonces la única en operación, aplica normativas de acumulación de relaves y seguridad minera, derivadas de la aplicación de la ingeniería de minas.
La ley de Minería de 1985, en el apogeo de Nambija y Ponce Enríquez, establece la obligación de las plantas de beneficio y molinos de acumular relaves y quemar las amalgamas en retortas para evitar contaminar ríos y la polución de mercurio.
La Ley de minería de 1991, en el título V, capítulo II, consagra un conjunto de normas y obligaciones ambientales para la minería; limitando las actividades mineras en el patrimonio forestal del Estado y áreas protegidas, a solo personas jurídicas y explotación subterránea.

Transcurrió hasta el año 1997, para promulgar el Reglamento General para actividades mineras en el Ecuador. Este reglamento ha sido continuamente reforzado con numerosos acuerdos y resoluciones ministeriales, todos de carácter administrativo centrados a detalles de forma.

El Estado ha sido muy lento en preocuparse por conservar el ambiente, no ha ido más allá de la coerción normativa, ingenuamente el funcionarismo público ha creído que con el decreto fácilmente se puede cambiar la realidad humana y física. Se ha abandonado el camino de la persuasión inteligente, capacitando en conceptos y tecnologías al novel estamento minero y comunidad, de cómo minimizar y controlar los impactos ambientales negativos.

En resumen esta sintomatología sustenta el diagnostico de una minería en gestación y parafraseando a Rafael y Erika Quinteros una "minería en ciernes".

4.6. LINEAMIENTOS DE POLITICA MINERA.

Utilización del patrimonio público sobre los recursos minerales para el desarrollo auto centrado, fomentando educación, conocimiento y capacitación aplicada como punto de despegue hacia el bienestar e independencia económica.

Socializar la riqueza minera con la participación directa de las comunidades locales en los excedentes de las actividades mineras, con control pero sin intermediación centralizadora del Estado.

Implementar un modelo de desarrollo minero sustentado en el fortalecimiento de la pequeña minería organizada, controlada y ambientalmente responsable, como base de una minería industrial nacional.

Promover las inversiones empresariales extranjeras y nacionales calificadas que demuestren capacidad técnica - financiera para determinar reservas, compromiso de respeto a los derechos comunitarios y viabilidad ambientalista.
Innovar y consolidar una administración pública ágil y responsable, de alto nivel de conocimientos, capaz de influir creativamente en la organización de las actividades mineras del Ecuador.

5. PROPUESTAS.

5.1. CONSTIUYENTE

Ratificar la propiedad inalienable e imprescriptible del Estado sobre los recursos no renovables con la obligatoriedad de controlar en caso de conceder este derecho a personas naturales y jurídicas la mejor utilización del patrimonio público, conservación ambiental y socialización de la riqueza.

5.2 LEY DE MINERIA

Para ofrecer un marco jurídico seguro, motivador de inversiones y del desarrollo nacional, la ley debe comprender principios universales, resumidos en:
-Proteger el patrimonio e interés público
-Participación del Estado y comunidades en el reparto equitativo de la riqueza, con tributaciones acordes al riesgo minero.
-Garantizar a personas y empresas el derecho a desarrollar y aprovechar los resultados de sus trabajos de descubrimiento de minerales.
-Ofrecer un sistema claro y justo de otorgamiento de derechos mineros
-Fomentar la exploración minera, evitando el acaparamiento de propiedades mineras sin investigar.
-Obligar a los concesionarios realizar planes de trabajo e inversiones
-Presentar información de avances y finalización de fases mineras.
-Mitigación de los daños ambientales.
-Cesión de derechos mineros regulados y aprobados por el Estado.
-Establecer normas claras que eviten disputas fiscales, privadas o comunitarias; y, estas puedan ser rápidamente resueltas.
-Incorporar un capítulo especial dedicado a la pequeña minería donde se incluya definiciones, derechos, exoneraciones tributarias, incentivos económicos, capacitación, control ambiental, participación comunitaria, entre otros.

5.3. POLITICAS PÚBLICAS:

Fomentar la sistematización y normalización de las tecnologías de pequeña minería para convertir al Ecuador en líder mundial de la explotación de yacimientos de cuerpos pequeños.
Educar y capacitar al sector pequeño minero y sus aéreas de influencia en desarrollo sostenible.
Fomentar industrias derivadas con valor agregado como joyería, cerámica y materiales industriales.
Propiciar el diálogo abierto entre mineros y comunidades locales.
Fomentar la inversión extranjera responsable y coo-participativa en el desarrollo nacional.
Registrar las empresas extranjeras calificadas para operar en Ecuador.
Capacitar permanentemente la administración pública.
Portovelo, Abril del 2007.

BIBLIOGRAFIA:

NAVARRO, Maximina. Investigación Histórica de la Minería en el Ecuador, Dirección de Industrias del Ejercito, DINE, Quito, Ecuador, 1990
PNUD. Investigación de Minerales Metálicos y No Metálicos. República del Ecuador. Varios Informes Técnicos, Nueva York, EUA,1972.
REPUBLICA DEL ECUADOR. Leyes y Reglamentos de Minería, Corporación de Estudios y Publicaciones, Varias Ediciones, Quito, Ecuador.
WHYTE, James and BROCKELBANK Thomas, editors, Mining Explained, A Layman's Guide, The Northern Miner, Don Mills, Ontario, Canada, 1996.
WOLF, Teodoro. Geografía y Geología del Ecuador, Ed. Casa de la Cultura Ecuatoriana, Quito, Ecuador, 1975.

4 comentarios:

  1. Muy bien.
    es un exelente trabajo.

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  2. DEFINITIVAMENTE UN EXELENTE TRABAJO QUE MUESTRA LO QUE REALMENTE TENEMOS EN NUESTRO PAÍS

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  3. Quisiera saber si Bira es una mina a cielo abierto o es una mina subterránea, que tan grande es?

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